Lo malo del baloncesto es que aunque sepas donde puede acabar la pelota, muchas veces no sabes donde vas a acabar tú. Este chico se afanó tanto en encestarla que luego acabó en el suelo y con otro pisándole la cabeza. ¿Ninguno habríais pisado con más fuerza?
Chismes & Cuervos & Trolls & y tu Madre